Al ritmo revolucionario

Por: Cynthia Lemus

Celebrando los 20 años de los acuerdos de paz con Los Guaraguao y los Torogoces de Morazán

Sentimientos de esperanza, lucha y supervivencia son algunos de las emociones que se perciben por la comunidad salvadoreña de Los Ángeles cuando se escucha canciones del tipo de música llamado: Música con contenido social. Recuerdos de una guerra que acabó con las esperanzas y las vidas de miles de personas están postrados en cada una de las letras de estas canciones; canciones que reflejan el sentir de los salvadoreños durante la década de los 70’s y 80’s.  A pesar del paso del tiempo, los recuerdos siguen plasmados en los corazones de muchos y hoy en día estas mismas canciones son el reflejo de un triste pasado pero el recuerdo de una lucha que se dio y se sigue dando en países latinoamericanos.

Ante la mirada de cientos de personas, Los Guaraguao y los Torogoces de Morazán se presentaron en el Hollywood Park Casino ubicado en la ciudad de Inglewood para celebrar los 20 años de la firma de los acuerdos de paz en El Salvador.

Celebración que duro aproximadamente cuatro horas con la participación de diferentes grupos locales que con diferentes ritmos pusieron a los asistentes a bailar y a disfrutar de las canciones que en muchos ocasionó melancolía al recordar su infancia y juventud en El Salvador.

Carolina Fuentes, documentalista salvadoreña, expresó su dolor al recordar su juventud y lo que ella y su gente vivió durante el conflicto armado; “No podíamos escuchar esta música, no podíamos leer poesía, no podíamos hacer arte; como jóvenes vivimos una realidad de represión y ver ahora a estos grupos venir es una reafirmación de que la lucha fue necesaria, fue muy dolorosa pero necesaria.”

Así como Carolina, muchos de los asistentes pudieron recordar un pasado doloroso pero cierto. Un pasado que por 12 años acabo con la vida de miles de personas. . El periodista salvadoreño Juan José Dalton en su articulo para el diario El País, indica que durante los 12 años del conflicto armado (1980-1992), la cifra de asesinatos se elevó a 75.000 muertos y a miles de desaparecidos.

Tuvieron que pasar 12 años para que se firmara un acuerdo de paz en donde se estipulaba el respeto de los derechos humanos y la estabilidad socio económica de los salvadoreños sobrevivientes. Acuerdo que fue firmado en el castillo de Chapultepec de Ciudad de México entre el gobierno comandado por el presidente Alfredo Cristiani (1989 – 1994) y representantes de la guerrilla del FMLN, el ahora partido de izquierda en el poder.

Pero a pesar de los acuerdos, todavía existe una deuda en un país donde deben respetarse los derechos humanos y se valorarse la situación socio política de los ciudadanos. Ricardo Moreno, presidente de la asociación Simón Bolivar de Los Ángeles, afirmó: “Todavía hay una cuenta pendiente, si es cierto en un sentido se terminó una confrontación civil entre hermanos salvadoreños pero la deuda social aun sigue pendiente.”

Una deuda que ahora se refleja en la música de protesta. Música que fue tan importante durante los años de guerra que sufrió el pueblo salvadoreño. Y que era prohibida escucharla por los temas sociales que expresaba.

“Para nosotros la música era esperanza, la música era una voz que nos ayudaba expresarnos como nosotros no podíamos. Era una universalización de los deseos de paz, de los deseos de justicia que todos lo jóvenes compartíamos, los que estaban luchando y los que estaban entregando su vida,” afirmó Carolina.

Canciones como “El sombrero azul, No basta rezar, Casas de cartón” interpretadas por los Guaraguos son un himno para todos los salvadoreños sobrevivientes de la guerra civil y una enseñanza para las nuevas generaciones que no vivieron esa represión pero que están marcados por la historia y cultura de su país de descendencia.

Pantelis Paladimis, Director musical del grupo Música Latitudes expresó; “Los jóvenes deben prestarle atención a todo lo que pasó porque ellos han crecido en una sociedad y en un país, si estamos hablando de los Estados Unidos, donde a lo mejor no se conoce toda la lucha que se hicieron en los pueblos para su propia liberación, no de la liberación de un yugo de un invasor sino de la liberación política cultural.”

La música de contenido social es una característica de la cultura salvadoreña que tiene como protagonistas a grupos como los Torogoces de Morazán. Este grupo surgió en los años de conflicto armado; los integrantes buscaban expresar el dolor del pueblo que les causaba la guerra. Cuatro de ellos entregaron su vida en la lucha por los derechos del pueblo y sólo dos sobrevivieron, Felipe y Sebastián. Ambos continúan impartiendo la música de contenido social en El Salvador y ahora la trajeron por primera vez a los Estados Unidos, concierto al cual solo pudo asistir Sebastián.

Así como Sebastián, muchos salvadoreños se identifican al escuchar las canciones de protesta. Carolina afirmó con lagrimas en los ojos, “En las letras de las canciones podíamos identificarnos en los anhelos de tener un país donde se respetaban los derechos humanos. Todos los que vivimos la represión sabemos que escuchar una canción como la que ahora estamos escuchando hubiera significado ser asesinados”

 

Fotografías durante el concierto

Por: José Orellana/ El Nuevo Sol



Tags:  20 años de acuerdos de paz Acuerdos de paz cynthia lemus El Salavador Los Angeles los torogueces los torogueces de morazan música paz

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