La realidad de estudiantes aprendices de inglés

El 23 por ciento de los estudiantes en escuelas públicas vive en hogares encabezados por inmigrantes.

Por KATHERINE MÉNDEZ HERNÁNDEZ
EL NUEVO SOL

Cuando yo era chiquita, emigré a los Estados Unidos cuando tenía cinco años. Llegar a un nuevo país fue una experiencia que marcó mi vida para siempre. Yo había crecido en El Salvador, donde hablaba español y entendía todo lo que pasaba a mi alrededor. Sin embargo, al llegar a Estados Unidos me encontré en un lugar completamente distinto, con un idioma que no conocía y una cultura nueva que me hacía sentir fuera de lugar.

La primera gran dificultad la viví en la escuela. Todos mis compañeros hablaban inglés y yo no entendía nada de lo que decían. Escuchaba a las maestras hablar, pero para mí sus palabras no tenían sentido. Me sentía perdida y sola, como si viviera en mi propio mundo. Esta situación me causaba mucha frustración, ya que quería aprender, pero el idioma se convertía en una barrera constante. Según el National Center for Education Statistics (NCES), en el año 2021 aproximadamente 5.3 millones de estudiantes en las escuelas públicas que son el 10.6 % del total eran identificados como estudiantes aprendiendo inglés (English Learners). Esto significa que uno de cada diez estudiantes enfrenta el mismo desafío lingüístico que yo enfrenté al llegar al país. 

La complicación aumentó cuando las maestras hablaron con mi mamá y le dijeron que necesitaban retrasarme un año en la escuela. Decidieron que repetiría el grado para poder adaptarme mejor. Además, una muchacha de la oficina comenzó a sacarme de mi clase varias veces a la semana para darme sesiones especiales de inglés que hoy se llama ESL. Aunque al principio me sentía avergonzada y diferente a los demás, poco a poco entendí que esa ayuda era necesaria. Estudios basados en datos del American Community Survey indican que alrededor del 23 % de los estudiantes en escuelas públicas viven en hogares encabezados por inmigrantes, lo que demuestra que millones de niños crecen en familias que, como la mía, están adaptándose a una nueva cultura y sistema educativo.

El momento más importante de esta experiencia fue cuando me di cuenta de que, si quería salir adelante, tenía que esforzarme el doble. Empecé a poner más atención en clase, a practicar inglés todos los días y a no rendirme, aunque me sintiera cansada o confundida. Cada palabra nueva que aprendía era un pequeño logro que me motivaba a seguir adelante.

En menos de un año, logré adaptarme. Comencé a entender a mis maestros, a comunicarme con mis compañeros y a sentirme más segura de mí misma. Aunque el proceso fue difícil, esa experiencia me ayudó a crecer y a desarrollar una gran determinación. Hoy en día existen recursos que apoyan a familias que pasan por situaciones similares. Por ejemplo, Colorín Colorado ofrece información y orientación en español para padres de niños que están aprendiendo inglés. Este tipo de recursos ayuda a las familias a comprender el sistema escolar, apoyar el aprendizaje en casa y defender los derechos educativos de sus hijos.

Esta anécdota es relevante para muchas personas, especialmente para los inmigrantes que llegan a un nuevo país sin conocer el idioma. Muchos niños y jóvenes pasan por situaciones similares y enfrentan sentimientos de soledad, miedo e inseguridad. Mi historia refleja una realidad social común: las dificultades de adaptación que viven las familias inmigrantes y el impacto que esto tiene en la educación y la identidad de los niños.

La moraleja de esta experiencia es que el esfuerzo puede ayudar a superar incluso los obstáculos más grandes. Aprendí que no importa qué difícil sea una situación, siempre es posible salir adelante si uno no se rinde. Esta vivencia me enseñó a ser fuerte, paciente y a valorar todo lo que he logrado a lo largo de mi vida.


Más acerca de la educación bilingüe:

De no hablar inglés a maestra de educación bilingüe, de Emelie Cuéllar

Video: Programa de educación bilingüe de la escuela Grand View Boulevard en Los Ángeles, de Jairo Alvarado e Itayetzi Ángeles.


Tags:  Bilingual Education Educación bilingüe




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Katherine Méndez Hernández
Mi nombre es Katherine M. Hernandez, estudio Periodismo en CSUN y nací en El Salvador. Me interesa cubrir temas que impactan a mi gente latina y a nuestra comunidad, además de escribir opiniones sociales y reseñas de shows, películas o música que inviten a la reflexión y al diálogo. En el futuro, quiero ser editora de libros y trabajar de cerca con autores y nuevas voces. Una de mis mayores pasiones es la lectura, y en mi tiempo libre disfruto viajar y conocer lugares nuevos que amplíen mi perspectiva.




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