A veces lo que pensamos que está destinado para nosotros no es el camino que deberíamos seguir.
Por AMANDA CARRASCO
EL NUEVO SOL
Un evento que cambió mi vida fue cuando cambié la carrera que estaba estudiando en la universidad. Originalmente estaba estudiando biología. Desde que era una niña chica, quería ser veterinaria. Cuando tenía 15 años, era voluntaria en un hospital de animales con esperanza de aprender mucho lo más temprano posible para salir adelante. Después de mostrarle al hospital mi dedicación y mis ganas de aprender, me contrataron un par de meses después como asistente veterinaria. Trabajé allí por 3 años y aprendí muchísimo. Ayudaba a los veterinarios con cualquier cosa, ayudé con pacientes, ponía vacunas, ayudaba en cirugías y mucho más.
Durante el tiempo que trabajé allí, me di cuenta de lo triste que es esta profesión. Veía perritos y gatos morir todos los días y no como los demás, nunca me acostumbré a eso. Creo que soy demasiado empática para estar en esta carrera. Cuando dejé mi trabajo en el hospital, ya había comenzado mis estudios en la universidad comunitaria y yo ya estaba trabajando para obtener mi título en esta profesión. Realmente estaba pensando mucho en qué triste es esta carrera y tenía dudas.
No fue sino hasta un día en el hospital donde teníamos que poner a dormir a un perro lindo y la veterinaria estaba muy ocupada. Entonces, ella me pidió que dijera a la familia que teníamos que poner a dormir a su perro. Todos empezaron a llorar, incluyendo el padre. Eso me afectó mucho y no pude evitar llorar yo también frente a ellos. Eso fue lo que realmente me abrió los ojos y me hizo dar cuenta de que esto no era lo que pensaba que quería hacer para mi carrera.
Algún tiempo después de renunciar y ya haber avanzado en mis estudios de biología, me armé de valor para cambiar de carrera. Me tomó un poco tiempo para llegar a este decisión. Quería estar cien por ciento segura con este cambio. Entonces hablé con un consejero que me ayudó y me puso en la dirección correcta. Aquí en CSUN tenemos consejeros de carreras y nos pueden ayudar mucho con consejos, preguntas, y dudas. Están aquí para ayudarnos y puedes hablar con ellos aquí muy rápidamente. También me sentí mejor después de hablar con ellos y con familiares y amigos desde mi decisión.
Aprendí que esto es algo común que pasa con estudiantes. No soy la única cambiando carreras en escuela. “Casi 1 de cada 10 estudiantes cambió su especialidad más de una vez; 10 por ciento de estudiantes de carreras técnicas y 9 por ciento de estudiantes de licenciatura,” de acuerdo con cifras de 2017 del Departamento de Educación. Es importante tener valor, hablar con alguien más con sus preocupaciones y pensamientos, y abrir sus ojos a otras opciones porque siempre hay algo.
Además, el periodismo siempre fue algo que me interesaba, pero fue muy difícil para mí dejar lo que pensé que había sido mi sueño toda mi vida. Lo más que aprendía y obtenía experiencia con el periodismo, sabía que esta carrera era la correcta para mí. Todavía es una carrera difícil, pero es lo que me llena y me hace sentir que estoy creando un impacto positivo en el mundo. Todo sobre esta profesión se alineaba muy bien conmigo y cuando hice el cambio de carrera, toda mi vida cambió. Me encontré teniendo éxito en la escuela, más motivación, mucho más feliz y con una pasión creciendo. Estoy segura de que otros estudiantes también pueden relacionarse con esto en sus propias maneras. A veces lo que pensamos que está destinado para nosotros no es el camino que deberíamos seguir y a veces eso toma tiempo para aprender.








