Miembros de Gamba Adisa Quilomobo, un colectivo lésbico de color, transgénero y queer, apoyan a la lucha de derechos de immigrantes mientras buscan ser reconocidos por el resto de la comunidad latina. (fotos cortesía de SUYAPA PORTILLO)

Por JACKY GUERRERO

Una niña entra corriendo a la cocina donde su madre esta, y le dice con mucha emoción: “Mamá sabes lo que yo aprendí hoy en la escuela, aprendimos sobre un príncipe que se casó con otro príncipe y que yo me puedo casar con una princesa”.

Videos como estos fueron emitidos en la televisión hispana intentando convencer a la comunidad latina que si la Proposición 8 no pasara, las escuelas enseñarían la homosexualidad en sus aulas.

Eventualmente en noviembre del 2008 la proposición recibió el 52 por ciento del los votos a favor de cambiar la constitución de California estipulando que el matrimonio legal sólo puede ser aceptado cuando es entre un hombre y una mujer.

En el escrutinio, el 53 por ciento de los latinos votaron a favor de la proposición de acuerdo a las encuestas de salida.

Encontramos en general que las personas que ya están en riesgo de pobreza, son parte de la comunidad Lésbiana, Gay, Bisexual y Transgénero (LGBT) se encuentran en condiciones más críticas que los demás, dijo M.V. Lee Badgett de la Universidad de Massachussets, quien trabajó en el estudio que documentó la pobreza en la comunidad LGBT, patrocinado por el Instituto de Williams.

Por ejemplo, una mujer en una realación con otra mujer tienen más posibilidades de vivir en pobreza porque en general las mujeres ganan comparativamente menos que los hombres, admitió Badgett.

En el condado de Los Ángeles el número de parejas del mismo sexo es más alto que en otros condados, con un total de 25,000 parejas, según un estudio del Instituto de Williams de la escuela de leyes en la Universidad de California Los Ángeles. San Francisco es el segundo condado con más parejas del mismo sexo.

“Los medios de comunicación no hablan sobre la comunidad (LGBT) porque es un tema tabú. Las personas ven la televisión y perciben una representación de lo que es ser ‘normal’”, dijo Mónica Trasandes directora de medios en español de La Alianza Gay y Lésbica Contra la Difamación (GLAAD).

Aunque los números de parejas gay y lésbica sean altos, la comunidad sigue siendo ignorada.

“El problema sucede cuando eres invisible en los medios de comunicación, luego las personas no saben lo que se significa ser gay. Si las personas LGBT no están presente en las redes de comunicaciónes entonces el resto de la comunidad no sabe más que los estereotipos de la  comunidad LGBT”, comento Trasandes.

Desde que se aprobó la Proposición 8 fue evidente que había una necesidad inmediata para informar a los latinos sobre la comunidad LGBT, especialmente el grupo LGBT latino.

Uno de cada cuatro parejas del mismo sexo en California son latinos según los datos del American Community Survey (ACS), realizado por la por el censos de los Oficina del Censo de los Estados Unidos.

Hay muchas injusticias que se cometen a la comunidad LGBT, dijo Francisco Dueñas, quien está asociado con Lambda Legal, una oficina que ofrece servicios legales a la las personas LGBT.

Lupita Benítez es un ejemplo del tipo de casos que atiende dueñas. Benítez es un mujer lésbica que buscaba tratamiento de fertilidad y que fue rechazada por su sexualidad y luego metió una demanda en contra de los doctores por discriminación.

“Yo quiero informar a las gentes LGBT de cómo se pueden defender y también educar a los latinos heterosexuales sobre la comunidad LGBT latina,” comentó Dueñas.

Antes las comunidades LGBT se organizaban en centros de ayuda de HIV. Eso no es una representación de la comunidad porque no todas las personas LGBT tienen sida.

“No había una organización latina LGBT”, Contestó Dueñas.  “No había los recursos disponibles para que nos uniéramos, no teníamos un espacio.”
Suyapa Portillo, originaria de Honduras, ha empezado Gamba Adisa Quilombo, un colectivo lésbico de color, transgenero y queer.

“Todo empezó cuando tuvimos una reunión de muchas mujeres de diferentes nacionalidades, porque no teníamos un espacio entre la comunidad gay anglosajona”, explicó Portillo.

Todas tenemos nuestras diferentes razones pero todas estamos de acuerdo en que necesitábamos hacer una intervención en la comunidad heterosexual, contó Portilla, y también salir de la corriente dominante, del hombre gay blanco y las mujeres lésbicas blancas que han excluido a las mujeres de color. Los queer de color han sido borrados desde el principió de la historia y han sido segregados.

Las mujeres del colectivo decidieron lo más importante en su luchs: justicia económica, justicia de vivienda, acceso a trabajos, inmigración, temas de sexo, inclusion de personas trans y acceso a salud médica.

En la lucha hacia la justicia económica, las mujeres lesbianas con familia tienen el índice más alto de pobreza en la población LGB, según los datos de el Insituto Williams.

“El acesso de ayuda mental con un psicólogo es muy importante para discutir problemas que se sienten contra las personas LGBT”, contó Portillo.

“Los padres necesitan entender que la orientación sexual no es un desorden mental… las terapias dirigidas específicamente para cambiar la orientación sexual no son recomendadas. Puede hacer mas daño para un adolescente que no quiere el tratamiento. Puede confundir y aumentar la ansiedad al reforzar los pensamientos negativos y emociones que el joven ya está sintiendo”, de acuerdo con la Academia Americana de Psiquiatra de Niños y Adolescentes.

Fue difícil ser aceptada por su familia cuando Portillo salió del clóset hace 10 años. Su familia lejana dejó de invitarla a fiestas familiares o religiosas como la semana santa.

“Yo creo que fue por mi identidad porque me dejaron de invitar a celebraciones”, comento Portillo.

“Después de los problemas al inicio, ella ahora está mejor.  Partes de ella desean que yo no fuera una lesbiana, pero tengo que entenderla del contexto de donde viene, y los valores que fueron construidos desde muy pequeña”, explicó Portillo.

Aunque su madre ahora lo acepta, ella siente la diferencia en el trato de su pareja en comparación con la parejas heterosexuales.

“Cuando mi mamá pudo ver que yo estaba en una relación feliz y que de verdad estaba feliz y que es una buena relación que está funcionando como otras parejas, pudo aceptarme,” econtó Portillo.

Aunque la comunidad latina en California votó a favor de cambiar la definición del matrimonio, otros países latinoamericanos como Ecuador, Uruguay y Colombia han aceptado el matrimonio entre parejas del mismo sexo y lo han legalizado.

En otros países latinoamericanos como México, Argentina y Brasil el gobierno ha financiado proyectos de educación que tratan de combatir la homofobia. Estos tres países también existen ciudades que reconocen parejas del mismo sexo.

“Es evidente que no hubo mucha información en español para la comunidad latina sobre las mentiras que la campaña de “sí” a la Proposición 8 estaba haciendo”, dijo Trasandes.

La organización Igualdad para Todos en California (EQCA) es una de las uniones más fuertes para las personas LGBT que lucharon con el eslogan “No en 8”; pero durante la lucha hicieron mínimos esfuerzos para informar a los 13 millones de latinos viviendo en California.

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