¿Por qué una licencia sin auto?

Manejar es un privilegio para muchos, pero para mí fue una necesidad. A mi corta edad, me convertí en la taxista de mi madre y hasta la fecha la sigo llevando a sus mandados porque ahora yo soy la que no la dejo manejar.

 

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Por ZULAY SALDAÑA LÓPEZ
EL NUEVO SOL

Postales

Diseño: Diego Lorey

“¿Por qué tengo que sacar mi licencia si no tengo un carro?”

Esa era la pregunta que me atormentó por cuatro años. Mi madre, desde que yo tenía 16 años, me enseñó a manejar afuera pero no por lujo sino por necesidad. Yo nunca entendí su persistencia para que yo obtuviera mi licencia hasta hace muy poco.

Mi madre, desde hace siete años, manejaba todas las madrugadas al trabajo. Mientras nosotros dormíamos, ella limpiaba dos restaurantes para poner la comida en la mesa. A los 16 años, dejé de tener las vacaciones escolares para trabajar con mi madre a limpiar restaurantes por las madrugadas.

Todas la madrugadas era la misma rutina; mi madre nos levantaba, nosotros no le hacíamos caso, ella se enojaba y nos empezaba a gritar. Era más que un deber ir a ayudarle a mi madre a limpiar los restaurantes.

Después de que mi madre nos daba nuestra regañada porque no le queríamos ayudar a limpiar los restaurantes, ella nos decía que teníamos que terminar de limpiar lo más rápido posible porque los cocineros y gerentes del restaurante no nos podían ver por ser menores de edad.

Mis hermanos y yo nos acostumbramos a esta rutina.

Me acuerdo una madrugada cuando mi madre iba manejando hacia el trabajo, la policía nos detuvo. Nos asustamos, pero mi madre nunca mostró miedo. El policía nos preguntó hacia dónde íbamos y mi madre le contestó que al trabajo. Se quedo serio y después le preguntó a mi madre por su licencia y la aseguranza. Mi madre nada más le pudo dar la aseguranza porque la licencia es prohibida para ella.

Era obvio por qué el policía dejó a mi madre irse con sólo darle una advertencia esa madrugada. La presencia de sus tres hijos menores y las tres escobas y dos trapeadores convenció a la policía que mi madre sí iba rumbo al trabajo.

Esa vez, mi madre corrió con suerte, pero en otras ocasiones le han dado multas por manejar sin licencia y hasta le han quitado el carro varias veces.

Mi madre siempre nos ha dicho que ella no necesita licencia de conducir, que ella nada más tiene la licencia de Dios.

Esto marcó el comienzo de mi martirio para aprender a manejar y obtener mi licencia.

Empecé a manejar sin licencia porque no teníamos dinero para pagar para las clases de manejo para poder obtener mi licencia antes de los 18 años. Al cumplir los 18 años, mi madre me llevó a tomar mi examen de manejo de escritura, pero no la pasé la primera, la segunda ni la tercera vez. Tuvimos que pagar otra vez para que tomara el examen de escritura, y finalmente la pude pasar.

Llevo manejando más de siete años, pero llevo manejando con licencia nada más 3 años.

En octubre de 2013, el gobernador de California, Jerry Brown, firmó la ley AB 60, permitiendo a los inmigrantes indocumentados obtener una licencia de manejar a partir de enero 2015.

El Departamento de Vehículos Motores (DMV) estima que 1.4 millones de personas indocumentadas están manejando sin licencia.

Bajo esta nueva ley, se les prohíbe a los agentes de policía que usen la licencia para una investigación criminal, un arresto o una detención debido al estatus migratorio.

El gobierno exige a la comunidad indocumentada que siga las leyes, que paguen impuestos etc. pero cuando la comunidad indocumentada necesita que el gobierno invierta en sus necesidades, el gobierno les da la espalda hasta que se da cuenta que invertir en sus necesidades ayudará a traer ingresos al país.

Manejar es un privilegio para muchos, pero para mí fue una necesidad. A mi corta edad, me convertí en la taxista de mi madre y hasta la fecha la sigo llevando a sus mandados porque ahora yo soy la que no la dejo manejar.

Bromeo cuando cuento que por las vacaciones me convierto en la taxista de mi madre, pero es la triste realidad porque en este sistema ella, como millones de otros individuos, no puede manejar por el simple motivo de que no son residentes o ciudadanos de este país.

Recursos:

¿Cómo se prepara el DMV para implementar la ley AB 60?

Manual del automovilista de California en 10 idiomas


Tags:  #PostalesU AB 60 Departamento de Vehículos Motorizados DMV indocumentados jerry brown licencias licencias de conducir Zulay Saldaña

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